El mito del beneficio empresarial excesivo

Algunos funcionarios destacan la evolución favorable del nivel de actividad. Los datos muestran que la economía rebotó luego de sufrir una declinación en el segundo semestre del año 2022.
Sin embargo, si se analiza la evolución del PBI trimestral ajustado por estacionalidad y se lo compara con lo observado en otros países, la conclusión es menos favorable.
La OCDE publica información del nivel de actividad de sus países miembros y de algunos no miembros. Las principales conclusiones que surgen del análisis de esa información son las siguientes:
1. Todos los países se recuperaron del efecto que tuvo la pandemia sobre el nivel de actividad.
2. En la Argentina, el PBI del primer trimestre de 2023 se ubicó 5% por encima del nivel de 2019. Pero Brasil, Colombia, Chile y Estados Unidos superaron esa marca, con tasas de crecimiento en un rango de 6.5% a 13% entre puntas. Sólo Europa y México tuvieron un desempeño algo peor que el argentino.
3. Y ello a pesar de que en 2021 y 2022 la Argentina disfrutó de términos del intercambio excepcionalmente favorables que ayudaron a lograr un récord de exportaciones de 88.000 millones de dólares el año pasado.
Respecto de la tasa de inflación, la Argentina tiene un
desempeño notoriamente peor que el resto. Sólo nuestro país, Brasil y Colombia muestran una aceleración inflacionaria entre 2022 y lo que va de 2023, pero, en el caso argentino, a niveles extravagantes de 133% anual.
La OCDE echa por tierra la explicación oficial que pretende encontrar en el conflicto armado entre Rusia y Ucrania una causa relevante de nuestro problema. En Chile, México, Estados Unidos y Europa la inflación de este año ha bajado visiblemente respecto de lo observado en 2022 (entre 40 y 60% menos), mientras que en nuestro país corre a un ritmo 40% más veloz.
EXTRAPOLACION
Tres economistas del departamento europeo del FMI han publicado un trabajo que analiza la inflación en Europa (Hansen, Toscani y Zhou, 2023). Descomponen el aumento del deflactor del PBI y del IPC en la contribución de salarios, beneficios y precios de importación y encuentran que los beneficios unitarios aumentaron mucho y son la principal contraparte del aumento del deflactor.
Los resultados de este trabajo han sido utilizados por algunos miembros de la coalición de gobierno como señal de alerta (y de responsabilidad) en el caso argentino. Sin embargo, esa conclusión es errónea por varias razones.
1. Los autores del trabajo destacan que no puede inferirse causalidad de su análisis. Lo que hacen es medir cuánto aporta cada uno a la variación de precios en una descomposición contable.
2. La extrapolación de lo ocurrido en Europa a otros países, como la Argentina, sería un error serio. De hecho, en el trabajo se muestra que en Estados Unidos y Canadá tuvieron mayor relevancia los costos laborales unitarios que los beneficios, al revés de lo observado en Europa continental o el Reino Unido.
3. También se menciona que lo observado en Europa
era esperable, dado que los salarios reaccionan más lentamente porque recién se ajustan en la negociación colectiva que, habitualmente, tiene revisiones anuales, mientras que los precios reaccionan más rápido.
4. Los autores concluyen que de su trabajo no puede
inferirse que ha habido comportamientos anticompetitivos (aunque hay que vigilarlos).
5. La conclusión de los autores es elocuente: el trabajo
documenta la importancia de los precios importados y los beneficios en la inflación en Europa; ello no significa que haya aumentado la rentabilidad empresaria y concluyen que la política monetaria debe continuar tratando de anclar las expectativas en forma consistente con el objetivo de inflación fijado por el Banco Central Europeo.
FUENTE : LA PRENSA