El legado de Don Julio

“Esto es un espectáculo y lo tiene que entender la gente. Es muy complejo. No me gusta que cambien las reglas de juego, el modelo de torneo. Deberíamos ir a uno de 20 equipos, idealmente largo”, le dijo Jorge Brito, el presidente de River, a TyC Sports, en medio de una entrevista que tenía como objetivo principal conocer los destinos del Millonario. Pero apareció el tema otra vez, el de los campeonatos insólitos que arma y desarma la AFA sobre la marcha, temporada tras temporada conforme los pedidos, deseos, circunstancias y necesidades de amigos y enemigos del poder.
“Es una batalla perdida. Cuando estábamos en la Superliga, que se había armado un esquema para ir bajando, se volvió de nuevo a más clubes”, se explayó Brito en su respuesta, en esa charla que se dio casi en simultáneo en que se anunciaba desde el edificio sacro de la calle Viamonte que el club Social y Deportivo Liniers, una pequeña entidad del barrio de Villegas, del partido de La Matanza, acababa de ascender (ocurría en la mañana del martes) a la Primera B, beneficiado por un punto del reglamento que establece la necesidad de tener 22 equipos en esa categoría. Bla bla…
Mientras por estas horas los medios repasan con emoción la gesta histórica del Seleccionado argentino campeón del mundo en Qatar (el lunes 18 se cumplirá un año de la inolvidable final que le ganó a Francia), la organización del fútbol local cierra otra temporada a puro mamarracho. Aquellos reglamentos votados por los dirigentes antes de los comienzos de los torneos que llegan a su fin, sufrieron alteraciones en medio de las competencias. Cambios de planes. Ascensos no esperados, descensos cancelados.
En una entrevista televisiva, Jorge Brito dejó en claro el punto de vista de River respecto de los torneos.
La idea era bajar el inédito número de equipos que participan del torneo más importante del país que organiza la AFA. Aquella última locura diseñada por Julio Grondona en vida, con el aval del Gobierno de turno, tuvo luz verde en febrero de 2015. Ahí se puso en marcha el campeonato de 30 equipos con dos descensos y dos ascensos. Pasaron ocho años del último legado de Don Julio que, se suponía, había nacido con fecha de vencimiento. Los dirigentes aprobaron una competencia que, por la cantidad de clubes, va a contramano de lo que sucede en las ligas del mundo.
La mayoría no estaba de acuerdo con el formato. Sin embargo, cuando hubo que votar, casi nadie se animó a contradecir a Grondona. Se decidió instrumentar diez apurados ascensos de la B Nacional a Primera. Después el veterano mandamás murió, se produjo el bochorno del empate 38-38 en el que ¡votaron 75! asambleístas. La AFA quedó acéfala. Llegó la Intervención. Luis Segura, Armando Pérez… Amenazas de la FIFA con sacarnos del mapa. Y la aparición de Claudio Chiqui Tapia, quien se aferró al poder a pura rosca.
En el medio pasaron años y varios torneos: todos compuestos por 28 o 30 equipos, como sucede en la actualidad. Y cuando se anunció (nuevamente) que se iban a ir agregando descensos de a poco, para volver a aquella idea primitiva de ir normalizando la cuestión, fue imposible. Pese a que los reglamentos estaban escritos, votados y aceptados, hubo vuelta atrás. La tabla no será más corta.
En medio del viaje los dirigentes cambiaron el destino. Decidieron la anulación de descensos y hasta vieron con buenos ojos la posibilidad de que ¡asciendan equipos con la actividad ya finalizada! como pasó con Liniers, cuando sus jugadores estaban de vacaciones y pensando en afrontar un torneo menor al que disputarán en 2024, simplemente porque habían perdido la final del Reducido de la Primera C por goleada (sumando el global de la ida y la vuelta 2-0 y 3-1) a manos de Midland.
Hay más: en 2024 se fusionarán la Primera C y la Primera D. Conformarán una única divisional, que sería profesional. Es decir: subirán todos los de la categoría más chica del fútbol argentino. ¿O bajarán los de la otra? Bueno… eso ya parece una cuestión semántica.
La verdad es que ningún equipo quiere descender y pasa más por una cuestión económica que pasional. Cuanto más arriba de la pirámide se para un club, mayores ingresos logra. Por eso el susto que tenían los involucrados en el tramo final de la Copa de la Liga que definió su último descenso (el primero había sido Arsenal) con ese desempate que Gimnasia le ganó a Colón 1-0 y condenó a los sabaleros. Antes de que eso ocurriera alzaron la mano varios dirigentes de otros equipos que estuvieron al borde de quedar en la misma situación del Lobo y los de Santa Fe. Pidieron, en el último tramo del campeonato, que se anulara también ese segundo descenso. Lo hicieron sin ruborizarse, cuando ya antes se había tachado el tercero que estaba estipulado, que debía ocurrir para empezar a achicar la cantidad de equipos. Uff…
Independiente Rivadavia de Mendoza y Deportivo Riestra ascendieron y jugarán en Primera. Y seguirán siendo 28 los equipos que compondrán otro campeonato (en 2024) maratónico y con conjuntos que, posiblemente, no estén a la altura de las circunstancias.
El título mundial de la Selección parece darle vía libre a Claudio Tapia para hacer y deshacer a su antojo.
A su vez, la Primera Nacional tenía estipulados tres descensos… Iban a ser para los últimos ubicados en cada una de las dos zonas en las que se disputó la temporada, más el perdedor de una Promoción entre los dos anteúltimos. Sin embargo, con el certamen ya finalizado y mientras San Telmo y Almagro se preparaban para jugar un desempate con el objetivo de definir al rival de Tristán Suárez en el repechaje, la AFA anunció (¡otra vez, como pasó en Primera!) la eliminación de ese tercer descenso por “la necesidad de readecuar la competencia para la temporada 2024 con la participación de ¡38 clubes!, equilibrando el desarrollo del torneo con un número par de participantes”. Un detalle: los dirigentes se dieron cuenta después de un año del número impar. La vieron una vez que terminó el campeonato.
Finalmente, como se unificarán la Primera C y la D, al no haber ascensos ni descensos, los equipos de la última categoría jugaron apenas por la clasificación a la Copa Argentina 2024… Todo muy normal.
Fuente: La Prensa